Hay una frase que no olvidas fácil: mejor admitir que abriste la puerta equivocada que pasar el resto de tus días en la habitación incorrecta. Suena obvio, pero casi nadie…
Hay un ejercicio incómodo que pocas veces hacemos: mirar lo que tenemos y compararlo con lo que otros no pueden tener. No me refiero a quien tiene un auto más…