Te ha pasado: esperabas una respuesta que nunca llegó, un puesto que se lo llevaron otros, una invitación que no llegó a tu celular. Y ahí aparece esa voz interna…
Hay un dolor que no deja marca visible, pero que cualquiera reconoce al instante: que te digan que no. No te eligieron. No entraste. No fuiste suficiente esta vez. Y…